Rúcula

 
 
Siembro la rúcula porque no es una hortaliza cualquiera, es realmente especial, no solo por su peculiar y agradable sabor, sino por sus grandes ventajas para nuestro organismo.

Se trata de una hortaliza muy común en la zona del Mediterráneo. Su uso típico es en ensaladas y sándwiches, pero se puede utilizar de muchas formas diferentes en otros platos.

 

La rúcula contiene una sustancia llamada glucosinolato, muy efectiva en la lucha contra determinados tipos de cáncer (cáncer de páncreas, cáncer de mama, cáncer colorrectal).

También es importante su contenido en vitamina A, que unido a los flavonoides evitan otros tipos de cáncer (cáncer de pulmón, cáncer bucal y cáncer de piel). Y, además, la clorofila que contiene evita que el hígado se vea dañado por sustancias cancerígenas.

 

La rúcula posee un gran poder desintoxicante, al igual que otras verduras como la col y el brócoli. Por su alto contenido en ácido fólico y vitamina B, evita que el cerebro envejezca prematuramente y también evita inflamaciones repetitivas.

Contiene vitamina K, que ayuda a evitar enfermedades cardiovasculares y favorece que nuestro organismo asimile el calcio que tiene la rúcula. Son obvios los beneficios del calcio para los huesos.